Identidad

N.008- Narrativa

Identidad

N.008- Narrativa

Identidad

N.008- Narrativa

Identidad

N.008- Narrativa

Identidad

N.008- Narrativa

Escrito por Iván Herrera

Las tinieblas lo ocupaban todo. Pasos tenues acompasados al ritmo del vacío. Luz lejana. Me acerqué a mi hermano, sentado en una silla, sus pies no tocaban el suelo, pero a mí me tragaba, bestia helada.

Qué haces despierto. Sus ojos diferentes a contraluz mostraban lejanía y curiosidad. Quién eres, voz rugosa. Tu hermana. No, tú no eres mi hermana. Frío eléctrico recorrió mi espalda. Algo en su voz confirmaba su identidad ajena. No podía negar que él fuera el que decía ser, pero yo sabía, dentro de mí que era mi hermano. No tenía seguridad. 

Mi vista se oscureció, el telón bajó y me perdí. Mi voz ya no nombraba, ya no creaba, sino que se consumía: gasolina ardiendo, yo misma ardí. Mis palabras se desvanecieron -vapor- en mi mente. Y ahí, aturdida, ante su rostro acosador, supe que no era mi hermano.

Las tinieblas lo ocupaban todo. Pasos tenues acompasados al ritmo del vacío. Luz lejana. Me acerqué a mi hermano, sentado en una silla, sus pies no tocaban el suelo, pero a mí me tragaba, bestia helada.

 Qué haces despierto. Sus ojos diferentes a contraluz mostraban lejanía y curiosidad. Quién eres, voz rugosa. Tu hermana. No, tú no eres mi hermana. Frío eléctrico recorrió mi espalda. Algo en su voz confirmaba su identidad ajena. No podía negar que él fuera el que decía ser, pero yo sabía, dentro de mí que era mi hermano. No tenía seguridad. 

Mi vista se oscureció, el telón bajó y me perdí. Mi voz ya no nombraba, ya no creaba, sino que se consumía: gasolina ardiendo, yo misma ardí. Mis palabras se desvanecieron -vapor- en mi mente. Y ahí, aturdida, ante su rostro acosador, supe que no era mi hermano.

Las tinieblas lo ocupaban todo. Pasos tenues acompasados al ritmo del vacío. Luz lejana. Me acerqué a mi hermano, sentado en una silla, sus pies no tocaban el suelo, pero a mí me tragaba, bestia helada.

Qué haces despierto. Sus ojos diferentes a contraluz mostraban lejanía y curiosidad. Quién eres, voz rugosa. Tu hermana. No, tú no eres mi hermana. Frío eléctrico recorrió mi espalda. Algo en su voz confirmaba su identidad ajena. No podía negar que él fuera el que decía ser, pero yo sabía, dentro de mí que era mi hermano. No tenía seguridad. 

Mi vista se oscureció, el telón bajó y me perdí. Mi voz ya no nombraba, ya no creaba, sino que se consumía: gasolina ardiendo, yo misma ardí. Mis palabras se desvanecieron -vapor- en mi mente. Y ahí, aturdida, ante su rostro acosador, supe que no era mi hermano.

Las tinieblas lo ocupaban todo. Pasos tenues acompasados al ritmo del vacío. Luz lejana. Me acerqué a mi hermano, sentado en una silla, sus pies no tocaban el suelo, pero a mí me tragaba, bestia helada.

Qué haces despierto. Sus ojos diferentes a contraluz mostraban lejanía y curiosidad. Quién eres, voz rugosa. Tu hermana. No, tú no eres mi hermana. Frío eléctrico recorrió mi espalda. Algo en su voz confirmaba su identidad ajena. No podía negar que él fuera el que decía ser, pero yo sabía, dentro de mí que era mi hermano. No tenía seguridad. 

Mi vista se oscureció, el telón bajó y me perdí. Mi voz ya no nombraba, ya no creaba, sino que se consumía: gasolina ardiendo, yo misma ardí. Mis palabras se desvanecieron -vapor- en mi mente. Y ahí, aturdida, ante su rostro acosador, supe que no era mi hermano.

Las tinieblas lo ocupaban todo. Pasos tenues acompasados al ritmo del vacío. Luz lejana. Me acerqué a mi hermano, sentado en una silla, sus pies no tocaban el suelo, pero a mí me tragaba, bestia helada.

Qué haces despierto. Sus ojos diferentes a contraluz mostraban lejanía y curiosidad. Quién eres, voz rugosa. Tu hermana. No, tú no eres mi hermana. Frío eléctrico recorrió mi espalda. Algo en su voz confirmaba su identidad ajena. No podía negar que él fuera el que decía ser, pero yo sabía, dentro de mí que era mi hermano. No tenía seguridad. 

Mi vista se oscureció, el telón bajó y me perdí. Mi voz ya no nombraba, ya no creaba, sino que se consumía: gasolina ardiendo, yo misma ardí. Mis palabras se desvanecieron -vapor- en mi mente. Y ahí, aturdida, ante su rostro acosador, supe que no era mi hermano.

Iván Herrera. Estudiante de la Licenciatura en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara. 

Imagen de portada: Karolin Klüeppel

m_paralisis

Parálisis

N.008 - Narrativa

Acércate a nosotros

Nuestra meta

Suscríbete

Nuestro propósito es servir como una plataforma de difusión para escritores de habla hispana.

La Revista Himen es un proyecto completamente independiente. Puedes apoyarnos  haciendo una donación.

Himen es un proyecto independiente. Nuestro propósito es servir como una plataforma para exponer escritores de habla hispana.

La Revista Himen es un proyecto completamente independiente. Puedes apoyarnos comprando nuestros productos o haciendo una donación.

Himen es un proyecto independiente. Nuestro propósito es servir como una plataforma para exponer escritores de habla hispana.

La Revista Himen es un proyecto completamente independiente. Puedes apoyarnos comprando nuestros productos o haciendo una donación.

Himen es un proyecto independiente. Nuestro propósito es servir como una plataforma para exponer escritores de habla hispana.

La Revista Himen es un proyecto completamente independiente. Puedes apoyarnos comprando nuestros productos o haciendo una donación.

Suscríbete a nuestra Newsletter y entérate de nuestras convocatorias. Prometemos no llenar tu correo de spam :)

Suscríbete a nuestra Newsletter y entérate de nuestras convocatorias. Prometemos no llenar tu correo de spam :)

Suscríbete a nuestra Newsletter y entérate de nuestras convocatorias. Prometemos no llenar tu correo de spam :)

circulo-animacion
logo_himen-01

© 2013 – 2019 Revista Himen. Diseño por C.A.

Términos y Condiciones - Copyrights